sofá blanco

¿Cómo mantener tu sofá blanco como el primer día?

Sin duda, uno de los muebles más elegantes y funcionales del hogar es el sofá. Aunque para que luzca radiante y vistoso como el primer día requiere de un mantenimiento y unos cuidados especiales, que nos permita seguir disfrutando de su comodidad. Por ejemplo, los sofás blancos son muy recurrentes y elegantes, puesto que se pueden mezclar con estilos de decoración diferentes, encajando bien con cualquier tendencia, textura o material, gracias a su base neutra. Lo cierto es que recién estrenados tienen un aspecto reluciente, pero con el uso, con el paso del tiempo y con la presencia de niños, mascotas, polvo y demás agentes externos su aspecto se ve perjudicado y, si ya es demasiado tarde, es complicado recuperar su mejor aspecto.

Mantenimiento diario del sofá

En primer lugar, se recomienda pasar el aspirador al sofá una o dos veces por semana para eliminar los restos de suciedad que quedan alojados en sus recovecos y pliegues. Aunque esta medida resulte obvia, mucha gente omite este paso en el mantenimiento regular del sofá, dejando abundante suciedad acumulada que, a la larga, disminuye la vida de la tapicería.

Además, si el sofá se encuentra junto a la pared, no hay que olvidar retirarlo para aspirar debidamente la parte trasera, donde suele acumularse bastante polvo. También es aconsejable retirar los cojines y sacudirlos para eliminar todas las partículas de suciedad y mejorar su presencia, puesto que se mantendrán mullidos y con su forma original.

Una vez eliminado cualquier resto de polvo, pelusas o migas, revisaremos si hay alguna mancha provocada por algún alimento o por cualquier resto orgánico. De ser así, con la idea de evitar la lavadora y los incómodos desmontajes de fundas, procederemos a frotar con una bayeta húmeda. Si la mancha es un tanto rebelde, añadiremos un poco de jabón neutro al agua, frotando hasta que desaparezca.

Rozaduras y fricciones por el uso diario

Si observamos que la piel o la tela presenta los roces típicos provocados por el uso diario, podemos recurrir a algunos productos específicos para la limpieza de tapicerías, pero suelen ser bastante costosos y los resultados, en muchas ocasiones, no responden a las expectativas. Nosotros apostamos por una limpieza de muebles libre de químicos, recurriendo a remedios caseros eficientes y respetuosos con el medio ambiente.

En este caso, para eliminar las rozaduras superficiales del sofá calentaremos un vaso de con agua y le añadiremos también unas gotas de jabón. Mezclaremos bien el la solución y, a continuación, repasaremos la superficie con una bayeta, realizando movimientos circulares e insistiendo hasta que el roce desaparezca por completo.

Otro truco muy efectivo para eliminar las antiestéticas manchas y rozaduras es humedecer un paño con cerveza. Aunque pueda parecer descabellado, la cerveza resulta muy eficaz para quitar manchas y roces, sin causar ningún tipo de daño a la tela o a la piel del sofá.

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